+Santiago

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Continúa mi vida en Santiago. A pesar de prometerme actualizar regularmente el blog, no estoy siendo fiel a la promesa. Podría excusarme diciendo que no he tenido tiempo pero siendo honesta conmigo misma, no es cierto. 

La verdad es que he estado sumida en la vorágine del día a día y no he buscado ese momento de reflexión que tanto necesito.

El tiempo está pasando muy rápido para mí, de una forma positiva y agradable.
Ya es mi tercera semana aquí y la sensación es de intensidad:
muchas experiencias en poco tiempo.
Las semanas pasan rápido pero las vivo plenamente, lo que me da la sensación de llevar más tiempo del que realmente llevo en la ciudad. 

Me encantaría tener un montón de fotos chulas sobre mis días en Santiago para mostrar, pero como siempre me ocurre mi cámara nunca está en el momento en que la necesito: no tiene batería, se me olvidó o simplemente no me siento inspirada para tomar fotos.

Por otro lado, continúo buscando la inspiración en mi día a día, para aprender, ser mejor persona y vivir de una forma más consciente.

La ciudad invita a un ritmo relajado pero intenso de vida y el lugar en el que vivo, del que ya os mostraré fotos próximamente, tiene una atmósfera muy particular que te permite ver la vida desde muchas perspectivas sin tomarte ninguna demasiado en serio. 
Esto último creo que es lo que más me gusta de todo lo que estoy viviendo en Santiago.
¿Qué más se puede pedir?

Besos y hasta pronto

La vida consciente

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Seguro que muchas veces te has sorprendido con la sensación de que vives muy rápido. Los acontecimientos te sobrevienen y para cuando te quieres dar cuenta han pasado dos, tres o cuatro años de tu vida, así como si nada. 
Has vivido muchas cosas, de forma intensa pero no sientes una evolución en tu interior, te falta algo. Muchos acontecimientos pero poco crecimiento.

Seguramente no has tenido rutina en tus días, has disfrutado, conocido a muchas personas y vivido experiencias diversas… pero esa existencia, que desde fuera puede parecer intensa y que no niego que lo es, no te da la plenitud que necesitas.

¿Qué es lo que pasa?

 “Estoy viviendo todo y no termino de sentirme satisfecho ¿Porqué?”

Puede que pienses que esta sensación se disipará cuando comiences un nuevo proyecto que te llene más, después de tomarte unas vacaciones o si te dedicas realmente a las cosas que te gustan.

Puede que sí o puede que no. Basándome en mi experiencia no.

¿Porqué?

La razón de este vacío es que no somos conscientes de nuestras vidas.

Podemos asegurar que es lo que queremos y cuales son nuestros planes pero no lo disfrutamos porque vivimos dejándonos llevar por la inercia sin un rumbo claro.

Ser consciente de nuestra vida no significa planear y vivir nuestra existencia como un proyecto donde tenemos que ir cumpliendo metas y objetivos. Las metas y objetivos están bien, a veces pueden ser distracciones que nos dan placer momentáneo y nos ayudan a seguir en el camino.

Pero no establecen el rumbo en el que dirigimos nuestra vida.

En este caso necesitamos bajar más a la superficie para tomar las riendas y ver que es lo que queremos y cuales son nuestros valores y necesidad y sobre todo ¿Porqué estamos buscando eso?

Es decir, comenzar un camino de autoconocimiento. En estos momentos me viene a la cabeza esta frase de Ernest Hemingway

“El hombre que ha empezado a vivir más seriamente por dentro,

empieza a vivir más sencillamente por fuera”

 Saludos

Girls in Tech Chile

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Ayer asistí al evento de lanzamiento de Girls in Tech Chile.
Girls in Tech es una organización global enfocada en el compromiso, educación y empoderamiento de mujeres líderes e influyentes en el mundo de la tecnología.

Girls in Tech Chile es la presencia de esta organización en el país sudamericano.

La organización surgió en Silicon Valley para responder a las necesidades de varias mujeres que trabajaban en el ámbito tecnológico que sentían una necesidad de unirse dentro de un sector donde predomina la presencia masculina.

Estos son los primeros pasos de Girls in Tech Chile, les deseo mucha suerte y nos veremos en próximos Meetups!

Saludos

Desde Santiago

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Ya estoy en Santiago. Estos primeros días fueron de adaptación: jet-lag, trámites,etc.

Todavía es muy pronto para sacar conclusiones pero ya ha comenzado mi aventura en este país.

Por el momento las cosas que más me han impresionado son:

La homogeneidad de los chilenos: son todos muy parecidos físicamente.

La seguridad de Santiago: Probablemente se trate de la ciudad latinoamericana con menos delincuencia. De día como de noche no hay problemas para caminar por Santiago.

La tranquilidad: tanto sus gentes como la ciudad son muy tranquilas, se respira mucha paz por aquí, bueno y mucho smog también 😉

Saludos

No te pierdas ni un momento

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A medida que preparo los post para el blog van surgiendo de mi cabeza nuevas preguntas y nuevos temas sobre los que reflexionar. Esto me hace darme cuenta de lo bien que me hace escribir para mantener los pies en la tierra y ser más consciente de mi vida.

Esta semana se presenta intensa y requerirá de mi mucha fuerza, pues me espera: un viaje transoceánico y el comienzo de una nueva etapa de la vida donde llevar a cabo mil sueños y proyectos.

Como se dice, es la hora de la verdad, de pasar de la observación a la acción, comienza la función.

Tengo que confesar que me inunda algo de miedo escénico, mucha ilusión y un poco de impaciencia. Pero sobre todo lo que quiero es disfrutar del proceso y no perderme ningún momento.

Ahora me toca poner en práctica todo aquello que he aprendido y como todos los grandes retos en la vida, a pesar de que el resultado no sea el esperado o tal vez sí, será una gran lección que me acercará más a mi misma.

Como ya escribí en post anteriores mi mayor enemigo en estos días son los nervios. Más que los nervios las inseguridades, que se manifiestan en mi como: irritabilidad, negatividad y incapacidad de pensar con claridad. Antes de enfrentarme a grandes “desafíos” o cambios en mi vida aparecen esas emociones que me hacen dudar de mi y que en muchas ocasiones me han superado.

En estos días me he dado cuenta de algo que me funciona muy bien para afrontar estas situaciones:

Visualización positiva: Es decir, ponerme en situación. Comenzar este viaje y este nuevo proyecto es uno de mis sueños, así que tengo que disfrutar cada momento de él. No puedo dejar que los nervios por tener todo preparado o alguna que otra dificultad me priven de vivir emociones irrepetibles. Esto es aplicable a todos los momentos de la vida.

Respiración: si respiras de forma serena y relajada, vivirás de esta forma. Si eres consciente de tu respiración, eres consciente de tu vida. Por el contrario si respiras superficialmente y deprisa, tú vida será esa: te quedarás en la superficie y tendrás ansiedad.

Esto es todo por hoy, yo por mi parte voy a continuar preparando mis cosas y disfrutando de estos últimos momentos antes de mi partida

Besos y hasta pronto

La bibliomancia

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¿Sabes lo qué es la bibliomancia?

El oráculo de los libros.

Se trata de un método de adivinación que consiste en abrir la página de un libro al azar, leerla e interpretarla según tu contexto.

A mí es algo que me encanta, lo descubrí tiempo atrás y hace unas semanas leía un artículo sobre ello en internet y volví a recordarlo. Entonces, pensé: “esto tengo que compartirlo en el blog“.

Hay veces que buscamos respuestas o una lectura que nos ayude a continuar nuestro rumbo, para ello la bibliomancia es perfecta.

Lo único que necesitas es tener la mente abierta para interpretar lo que lees.

A mi también me gusta utilizar la bibliomancia como inspiración:

Lees tu página, coges lápiz y papel y a partir de ello puedes empezar a escribir. Estoy segura de que descubrirás muchas cosas.

¿Se puede practicar con cualquier libro?

Sí. 

Yo tomé el primer libro de mi balda Primera Memoria de Ana María Matute y esto es lo que me decía el primer párrafo:

“-!Qué delgada! Estás enferma, pobre niña. Deberían cuidarte. Sí, sí, Dios mío, deberían cuidarte.

¿Quienes, pensé, eran los misteriosos personajes que deberían cuidarme?…”

 

Feliz viernes y hasta pronto

¿Sirve de algo enfadarse?

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Por varios motivos estos días estoy un poco nerviosa. Intento relajarme y darme cuenta que la preocupación y el nerviosismo no me ayudarán a llevar a cabo con éxito aquello que tengo que hacer.

Por esta misma vía, la de la racionalidad, intento que a mi cabeza le quede claro que no hay porque preocuparse, que todo saldrá bien.

A veces parece que lo consigo y mantengo la calma.

Sin embargo, hay momentos en los que no puedo evitarlo y exploto.

En mi caso, mis nervios y mis preocupaciones muchas veces se traducen en ira y enfado.

La ira se apodera de mi y digo y hago cosas que no quiero a personas que sí quiero y el resultado de todo esto es que yo me siento mal, los demás se sienten mal y los nervios y la ansiedad siguen ahí, incluso se hacen más fuertes.

 

Pensando sobre este tema me hice la siguiente pregunta:

 

¿Sirve de algo enfadarse?

 

No. Al menos en mi caso, mis enfados no tienen ningún sentido, no solucionan nada y no ayudan en absoluto a mi crecimiento personal. Creo que es un mecanismo que activo automáticamente cuando me siento mal y no se como enfrentarme a ello o realmente no quiero.

Además, como he podido comprobar a lo largo de mi vida la ira crea un espiral de sentimientos negativos en mí. Es decir, que me enfado y a partir de ahí me parece todo todavía más negro.

 

¿Qué hacer para evitar la ira?

 

Una tarea difícil pero no imposible. Yo todavía lo estoy descubriendo.

Como en todo la racionalidad y la calma son las herramientas. Valorar realmente la acción que desencadena tu ira y pensar antes de actuar (esto a mi me cuesta mucho).

 

Cuando el enfado se empieza a apoderar de ti, puedes controlarlo, no dejes que vaya a más.

Date cuenta de que tú eres responsable de tú enfado y que los motivos de que ahora estés así son exclusivamente tuyos.

Asume tú responsabilidad, en lugar de enfadarte porque alguien te ha molestado, sería mejor empezar a pensar “yo me he enfadado porque….”.

 

Si tienes una reacción exagerada a pequeñas circunstancias y si la menor nimiedad te saca de quicio valora con frialdad los hechos, date cuenta de que no merece la pena enfadarse y que si lo haces es por alguna otra razón oculta.

 

Y sobre todo una cuestión que me viene ahora a la cabeza ¿Estamos tan acostumbrados a enfadarnos por todo que es ya algo habitual en nuestra existencia?

 

Me temo que en muchos casos sí. Es algo sobre lo que me gustaría reflexionar y empezar a utilizar otras alternativas en nuestra vida para enfrentarnos a esas cosas que nos molestan.

 

Besos y hasta pronto