¿Sirve de algo enfadarse?

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Por varios motivos estos días estoy un poco nerviosa. Intento relajarme y darme cuenta que la preocupación y el nerviosismo no me ayudarán a llevar a cabo con éxito aquello que tengo que hacer.

Por esta misma vía, la de la racionalidad, intento que a mi cabeza le quede claro que no hay porque preocuparse, que todo saldrá bien.

A veces parece que lo consigo y mantengo la calma.

Sin embargo, hay momentos en los que no puedo evitarlo y exploto.

En mi caso, mis nervios y mis preocupaciones muchas veces se traducen en ira y enfado.

La ira se apodera de mi y digo y hago cosas que no quiero a personas que sí quiero y el resultado de todo esto es que yo me siento mal, los demás se sienten mal y los nervios y la ansiedad siguen ahí, incluso se hacen más fuertes.

 

Pensando sobre este tema me hice la siguiente pregunta:

 

¿Sirve de algo enfadarse?

 

No. Al menos en mi caso, mis enfados no tienen ningún sentido, no solucionan nada y no ayudan en absoluto a mi crecimiento personal. Creo que es un mecanismo que activo automáticamente cuando me siento mal y no se como enfrentarme a ello o realmente no quiero.

Además, como he podido comprobar a lo largo de mi vida la ira crea un espiral de sentimientos negativos en mí. Es decir, que me enfado y a partir de ahí me parece todo todavía más negro.

 

¿Qué hacer para evitar la ira?

 

Una tarea difícil pero no imposible. Yo todavía lo estoy descubriendo.

Como en todo la racionalidad y la calma son las herramientas. Valorar realmente la acción que desencadena tu ira y pensar antes de actuar (esto a mi me cuesta mucho).

 

Cuando el enfado se empieza a apoderar de ti, puedes controlarlo, no dejes que vaya a más.

Date cuenta de que tú eres responsable de tú enfado y que los motivos de que ahora estés así son exclusivamente tuyos.

Asume tú responsabilidad, en lugar de enfadarte porque alguien te ha molestado, sería mejor empezar a pensar “yo me he enfadado porque….”.

 

Si tienes una reacción exagerada a pequeñas circunstancias y si la menor nimiedad te saca de quicio valora con frialdad los hechos, date cuenta de que no merece la pena enfadarse y que si lo haces es por alguna otra razón oculta.

 

Y sobre todo una cuestión que me viene ahora a la cabeza ¿Estamos tan acostumbrados a enfadarnos por todo que es ya algo habitual en nuestra existencia?

 

Me temo que en muchos casos sí. Es algo sobre lo que me gustaría reflexionar y empezar a utilizar otras alternativas en nuestra vida para enfrentarnos a esas cosas que nos molestan.

 

Besos y hasta pronto

 

 

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El camino de las estrellas

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Hace menos de un año comencé uno de los períodos más importantes de mi vida. Tras muchas idas y venidas decidí centrarme en conocerme a mi misma y desarrollarme personalmente.

Empecé un camino para buscar mi plenitud como persona y sentirme realizada y feliz.

Hoy recibía el mensaje de una buena amiga y en sus palabras podía ver como me sentía yo meses atrás y como había sido mi existencia durante años.

Por eso de las conexiones de la vida, durante estos días había estado pensando en ella, en como apreciaba su amistad, en que la echaba de menos y en que tenía que escribirla para ver como estaba.

Ella se me ha adelantado y hoy amanecía con su mensaje. Tras hablar un rato con ella me he parado a pensar en que consejos podía ofrecerle para que se sienta mejor y pueda comenzar poco a poco a buscar su camino.

Resulta difícil dar consejos pero estas son algunas de las cosas que me han venido a la cabeza y ya que a mi me han servido tal vez pueden ser de utilidad para otros .

 

 Siempre hay una parte positiva en todo, también en lo negativo

Ver una parte positiva en todo, en mi opinión significa tener ganas de vivir y según mi experiencia hace que seamos felices. El dolor, la tristeza, las pérdidas…son sentimientos naturales y humanos que nos ayudan a crecer y a enfocarnos en lo que queremos. De estos sentimientos y de las situaciones más desagradables aprendemos a ser mejores personas.

 

Despersonalizate y tratate bien a ti misma

Trata de salir de ti y ver las cosas desde fuera por un momento. Imagina que la situación en la que te encuentras ahora la esta pasando un amigo o familiar tuyo. Seguro que le animarías y le tratarías con cariño. ¿Porqué no haces lo mismo contigo? Muchas veces somos más crueles con nosotros mismos que con otras personas.

 

Todo empieza y acaba por ti

Tú eres la responsable de tu desgracia, de tu alegría y de tus penas. A primera vista puede parecer desolador pero no al contrario es algo totalmente alentador. Ya que todo el potencial esta en ti y está en tus manos vivir esa vida que quieres y mereces.

Cuando me acechan los malos pensamientos y malos hábitos: celos, tristeza, pensamientos negativos, etc. Me hago la siguiente pregunta ¿Esto me ayuda a ser mejor persona? ¿Lo que estoy pensando me da serenidad? Si la respuesta es que no, olvídalo y empieza a ver las cosas de forma en que te aporten calma y riqueza personal.

 

Piensa en que es lo que realmente deseas

De corazón, sin condicionantes externos, piensa en como serías feliz si no existiría nada en el mundo.

Olvídate de las críticas, de las opiniones ajenas, de los convencionalismos sociales, de la crisis económica…Una vez liberada de todo esto empieza a pensar en como te gustaría vivir y cuales son las cosas que más te satisfacen. A mi por ejemplo, lo que más me gusta hacer en la vida es reír y mi estado de ánimo favorito es la serenidad, así que empecé por tener eso dos conceptos claros y a trabajar para conseguirlos.

 

Lo que más miedo nos da es aquello que debemos hacer

Entendemos mal el miedo, a mi parecer, huimos de él, nos quedamos en la zona de confort, desviamos la atención para no sentir temor. Sin embargo, el miedo no desaparece, ni desaparecerá es un sentimiento totalmente humano como la alegría y nos enseña hacia donde debemos ir. Aquello que nos da miedo es a lo que necesitamos enfrentarnos, de lo que aprenderemos y lo que nos enseñará a vivir. Nadie dijo que fuera fácil, pero vale la pena.